Medjugorje
Bosnia y Herzegovina · Reina de la Paz

Medjugorje, la Reina de la Paz

A un lugar de oración, conversión y paz, cuya experiencia espiritual la Iglesia ha autorizado bajo la advocación de María, Reina de la Paz.

Desde 1981, Medjugorje se ha convertido en un extraordinario lugar de oración al que acuden millones de peregrinos de todo el mundo en busca de silencio, reconciliación y paz. En septiembre de 2024, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, con la aprobación del Santo Padre, concedió el «nihil obstat» a la experiencia espiritual vinculada a Medjugorje: autorizó la devoción pública y las peregrinaciones y reconoció sus abundantes frutos buenos, sin pronunciarse sobre el carácter sobrenatural de los acontecimientos, de modo que nadie está obligado a creer en ellos. La devoción se dirige a María bajo el título de Reina de la Paz. En Presstour Peregrinaciones organizamos peregrinaciones a Medjugorje centradas en lo esencial —la Eucaristía diaria, el Rosario, la Adoración y el sacramento de la Reconciliación—, con sacerdote-guía y una atención especial a las personas mayores y con movilidad reducida.

La Iglesia autoriza la devoción

En 2024, la Santa Sede concedió el «nihil obstat» a la experiencia espiritual de Medjugorje: autoriza el culto público a la Reina de la Paz y las peregrinaciones oficiales, y reconoce los muchos frutos de conversión y oración. No se declara la sobrenaturalidad de las apariciones, y la fe en ellas no es obligatoria: se peregrina para orar y encontrarse con Dios.

María, Reina de la Paz

Bajo esta advocación se acoge la propuesta espiritual de Medjugorje. Su mensaje es sencillo y evangélico: volver a Dios, rezar con el corazón —especialmente el Rosario—, ayunar, confesarse y vivir en paz. Un camino de conversión al alcance de cualquier alma que busca sinceramente al Señor.

La parroquia de Santiago Apóstol

El corazón de Medjugorje es la iglesia parroquial de Santiago, atendida por los frailes franciscanos. Allí late la vida sacramental del lugar: la Eucaristía en varias lenguas, la Adoración al Santísimo, el rezo del Rosario y, sobre todo, la confesión, que se ofrece con tal abundancia que a Medjugorje se le ha llamado «el confesionario del mundo».

El monte de la Cruz (Krizevac)

En 1933, los vecinos levantaron en la cima del Krizevac una gran cruz de hormigón en memoria de la Pasión del Señor. Subir el monte rezando el Vía Crucis, estación a estación, es una de las experiencias más hondas de la peregrinación: una subida penitencial que corona la contemplación de la Cruz.

La colina de las apariciones (Podbrdo)

El Podbrdo es la ladera pedregosa donde, según el relato de los videntes, tuvieron lugar los primeros hechos de 1981. Hoy los peregrinos la ascienden despacio, rezando el Rosario ante los relieves de los misterios, en un ambiente de oración y silencio, para encomendar a la Virgen sus intenciones.

Un pueblo hecho oración

Más allá de los lugares, lo que marca a quien peregrina a Medjugorje es el clima de oración que se respira: tardes enteras de Rosario, Misa y Adoración, jóvenes y ancianos rezando juntos, colas para confesarse. Muchos regresan con una paz nueva y el deseo de rezar de un modo distinto.

Nuestra salida

Peregrina a Medjugorje con nosotros

La paz de Cristo

«La paz os dejo, mi paz os doy.»

Juan 14, 27

Velas encendidas, imagen de la oración y la devoción a María, Reina de la Paz
La experiencia

El sentido del viaje

Peregrinar a Medjugorje es, ante todo, entrar en un tiempo de oración y de silencio. No hace falta resolver de antemano ninguna cuestión: basta acudir con sencillez, participar en la Eucaristía, rezar el Rosario, subir a los montes y acercarse a la confesión. La Iglesia nos invita a acoger esta experiencia con confianza y a dirigir siempre la mirada a María, Reina de la Paz, que conduce a su Hijo. Muchos peregrinos encuentran allí la reconciliación que llevaban años buscando.

En Presstour Peregrinaciones cuidamos que tu peregrinación a Medjugorje sea una verdadera experiencia para el alma. La Eucaristía diaria y el acompañamiento de un sacerdote-guía dan sentido a cada jornada, mientras nuestra atención permanente y el cuidado de los peregrinos mayores o con movilidad reducida garantizan que todos puedan vivirla; para quienes no puedan subir a los montes, prevemos alternativas de oración. Solemos completar el viaje con la cercana ciudad de Mostar y su célebre puente, y organizamos Medjugorje en las fechas que mejor convengan a tu grupo, parroquia o diócesis.

Solicita información
Preguntas frecuentes

Resolvemos tus dudas

¿Está reconocido Medjugorje por la Iglesia?

En septiembre de 2024 la Santa Sede concedió el «nihil obstat» a la experiencia espiritual de Medjugorje: autoriza la devoción pública a la Reina de la Paz y las peregrinaciones oficiales, y reconoce sus frutos buenos. No es una declaración sobre el carácter sobrenatural de las apariciones, sobre el que la Iglesia no se pronuncia; se peregrina para orar, no obligados a creer en los presuntos hechos.

¿Hay que creer en las apariciones para peregrinar?

No. La fe en las apariciones no es obligatoria. Se peregrina a Medjugorje para rezar, confesarse, participar de la Eucaristía y acoger la invitación a la conversión y a la paz, dirigiendo la devoción a María, Reina de la Paz, como autoriza la Iglesia.

¿Es accesible para personas mayores o con movilidad reducida?

La vida sacramental se concentra en la parroquia de Santiago, muy accesible. La subida al Podbrdo y al Krizevac es pedregosa y exigente; para quienes no puedan afrontarla, organizamos alternativas de oración y acompañamiento, cuidando especialmente a mayores y enfermos, como es seña de identidad de nuestra casa.

¿Las peregrinaciones a Medjugorje incluyen sacerdote-guía y Eucaristía diaria?

Sí. Nuestras peregrinaciones cuentan con sacerdote-guía titulado y Eucaristía diaria, además del acompañamiento en el Rosario, la Adoración, el Vía Crucis del Krizevac y los actos de la parroquia.

Estamos a tu lado

¿Preparamos tu peregrinación a Medjugorje?

Cuéntanos las fechas y el número de personas y diseñamos contigo una peregrinación a Medjugorje a la medida de tu grupo, parroquia o diócesis.

Solicita información +34 91 108 89 10